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jueves, 26 de enero de 2017

A mi padre, un hombre bueno



Hoy te has marchado. Digno, generoso y valiente como tú eres.
Hoy te has marchado, pero nos dejas tu luz.

Una vez más has conseguido reunirnos a todos,
como a ti te gusta.
Esta vez para acompañarte al puerto del que parte la nave que, como dice Machado, nunca ha de tornar:
mar adentro, hacia el horizonte.
Salitre, luz, infinito.

Ha sido un honor esperar contigo.
Un regalo acompañarte.
Un privilegio llevarte en nuestros genes,
en nuestros corazones,
en nuestras vidas.

La integridad, generosidad, fuerza y voluntad
se inventaron para definirte;
esperamos ser dignos depositarios de tu legado.

!Buen viaje, marinero!



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